El pasado viernes 27 de marzo FOMENTAS, Elisa Sánchez Alejandro, la gerente y su equipo han presentado, ante el Consejo de Administración, las Cuentas Anuales de la empresa municipal correspondientes al ejercicio 2025, así como las conclusiones del estudio de viabilidad para la culminación de las obras en “La Jardinera”, en El Goro, para la promoción de la venta de viviendas protegidas.
Un ejercicio 2025 marcado por la mejora económica y el saneamiento contable
Por segundo año consecutivo las cuentas de Fomentas arrojan un balance muy positivo, cerrando en el ejercicio 2025 con un beneficio de 849.362,40 €, lo que supone un incremento del 72,73 % respecto al año anterior.
Este resultado positivo se debe principalmente a:
- El aumento del 10,39 % en la cifra de negocios.
- La reducción de gastos de personal y gastos de explotación, fruto de la política de optimización aplicada durante el ejercicio con la nueva gerencia.
- La regularización de facturas antiguas con baja probabilidad de cobro.
El patrimonio neto se incrementa hasta 6.399.077,59 €, reflejando la solidez financiera alcanzada.
La mejora en la gestión de cobros permitió elevar la tesorería hasta 1.352.423,47 € a cierre de 2025.
Estos resultados demuestran el compromiso de la nueva gerente de la empresa, de su consejero delegado y presidente, Juan Antonio Peña, por velar por la salud económica de la empresa pública, permitiendo al mismo tiempo destinar el ahorro a nuevas inversiones.
El Proyecto de “La Jardinera”, una iniciativa compleja, pero no imposible
El consejero delegado, Iván Sánchez, afirmó en el Consejo de Administración que: “dos años consecutivos de resultado favorable permiten afrontar una inversión importante en vivienda pública y nuestro objetivo más importante es la culminación de las obras de La Jardinera”.
El informe concluye que el nuevo marco del Decreto Ley 1/2024 de medidas urgentes en materia de vivienda abre una oportunidad, pero persisten incertidumbres urbanísticas y técnicas que deben resolverse antes de reactivar la promoción. Además, debido al elevado coste de construcción y al precio limitado del módulo de vivienda protegida hace que la inversión, en principio, no sea «viable» por exceder de la capacidad de inversión actual.
Al mismo tiempo los altos precios del mercado de vivienda no han permitido la oportunidad de comprar nuevas para destinarlas al alquiler asequible, pero “sigue en firme el compromiso de invertir estos beneficios acumulados en 2024 y el 2025 en cuanto haya una estabilización en los precios de venta de vivienda nueva o usada”.

